-¡DESPIERTA, NIÑA!-Grita mi abuela. Como siempre, una borde conmigo.
-¿Que hora es?-Digo medio dormida.
-Las ocho menos veinte.
-¡Oh no!-Digo dando un salto en la cama.
-¿Que pasa? Entras al colegio a y media.
-Es que...he quedado.
-¡Pues ve!-Dice mi abuela borde.
Me levanto, me ducho, me peino, me visto y me trenzo el pelo. Cojo mi mochila, un donut de la cocina y salgo corriendo.
-¡Adios abuela!-Digo antes de dar un portazo.
Por fin libre. Cada vez que salgo de ese manicomio me siento nueva. Respiro el aire de la calle, miro a la piscina y mis perros, Jack y Rose, llegan a mi corriendo. Mi abuela es fan de Titanic, y los llamo así por los protagonistas. Me acerco a la verja de mi casa, la abro y salgo a la parada de bus. Le doy unos mordisquitos a mi donut antes de llegar a la parada y me siento.
Estoy cansada, vivir con mi abuela es agotador. No se como, pero consiguió un chalet enorme en una calle privada con jardinero y todo. Nos llevamos con pocos vecinos, excepto uno de ellos, que es rico y nos invita muchas veces a su casa y tiene una hija, Molly, que es mi mejor amiga.
Saco mi móvil y toco a todos los botones en busca de alguna cosa. Miro mis contactos, los de siempre, como no. Molly, yo y algunos de mi familia. No conozco a mucha gente, ya que mi abuela no me deja salir casi nada y las de mi clase son todas unas pijas.
Bloqueo el móvil y saco uno de mis libros para estudiar. Como odio todo este sitio, es insoportable. Su olor asqueroso y difícil de respirar, sus edificios grises y monótonos, sus calles llenas de escupitajos y garabatos con insultos. El autobús llega, cierro mi libro y entro. Me siento y espero. Me limito a mirar a un punto en el infinito, pero no dejo de pensar en que haré con mi vida dentro de unos días, cuando termine 2º de bachillerato tras pasar los exámenes de selectividad.
De repente, para el bus y veo que es mi parada. Camino unas cuantas manzanas hasta llegar a un parque. Tengo que parpadear unos instantes para darme cuenta de donde estoy. Detrás de esos edificios ceniza, se esconde un parque que rebosa de color y alegría, con arboles de ramas caídas elegantemente en las que crecen flores que caen en su sombra, donde una familia hace un picnic. Un lago con barcas de colores donde los niños se salpican y ríen, un prado verde que cae en forma de cuesta y hay adultos y niños corriendo o haciendo la croqueta para llegar al final. Al fondo, arboles firmes y anchos que ofrecen sombre y donde todos trepan en sus ramas para llegar a la copa.
Asombrada, doy un par de pasos por el camino de arena y piedras. Veo a una niña columpiándose en una rueda con dos cuerdas atadas a un árbol, haciendo que sea un columpio; a una pareja besándose entre las ramas de uno de los arboles, intentando esconderse.
Unos niños pasan delante mía haciendo que retroceda, luchando con espadas de goma y pistolas de agua. Sonrío. Es la primera vez que sonrío de verdad en años.
-¡Uxía! Por fin estas aquí.-Molly se acerca a mi sonriendo. Lleva su pelo dorado suelto y no va muy maquillada como suele ir. Solo se ha pintado la raya para resaltar sus ojos esmeralda. Se acerca a mi, y como siempre hace, me pasa una mano por mi pelo rubio apagado y me susurra "Tranquila" Me sonríe y se pone a mi lado. Agarro su mano con fuerza.-Chicos, os presento a Uxía.
Una pandilla de chicos y chicas de nuestra edad se dan la vuelta y me miran. Me siento incomoda con tantas miradas hacia mi, así que aprieto la mano de Molly.
-¡Hola! Yo me llamo Eric.-Me dice un chico sonriente y me abraza. Me siento incomoda, ya que no estoy acostumbrada a los abrazos excepto a los de Molly.
-Yo me llamo Andrea.-Me dice una chica. Ni se limita a mirarme, esta entretenida mascando su chicle.
-¡Hola! Yo me llamo Paula. ¿Que tal?-Una chica de pelo corto y castaño, con una camiseta suelta que le cae hasta el ombligo dejando este al aire y unos pantalones azules celeste se acerca a mi y me da dos besos en la mejilla.-Molly me habla mucho de ti, ¡Pareces muy maja!
-Gracias.-Consigo decir.
Los demás se presentan, unos chicos me miran con cara de pervertidos, otros me sonríen y algunas chicas me tratan como su mejor amiga mientras que otras solo se limitan a decir su nombre. Después, nos sentamos en la sombra de uno de los arboles y todos empiezan a hablar. Yo no se que hacer ni de que hablar y mi mano y la de Molly siguen entrelazadas todo el rato.
-¿Y que vas a hacer cuando termines bachillerato, Uxía?-Me pregunta Paula.
Salgo de mi nube de pensamientos y reflexiono la pregunta.
-No...lo se.-'Escaparme' pienso.
-Yo voy a estudiar.-Dice Molly.
-¿Aun mas?-Dice una chica de pelo rojo chillón. ¿Como se llamaba? Ya ni me acuerdo de la mitad de los nombres.
-Llevo las mejores notas de clase con Uxía, pero no es suficiente para mi. Tengo, quiero y necesito estudiar.
-Borra ese 'tengo' y 'necesito'. Mejor, borra todo. No necesitas estudiar. Puedes pasarte un día entero viendo películas y sin estudiar, y sacar un diez. Eres de las mas listas, eres superdotada. Sabes como organizarte perfectamente, te obedeces y te regañas a ti misma, sabes sacar siempre tiempo a cualquier cosa. Tu vida es un reloj que valora cada segundo que pasa.-Hago una pausa, y me doy cuenta de que soy el centro de atención. Todos los de la pandilla se han callado y me he quedado yo sola hablando. Incluso Andrea esta prestando atención.-Tu seguirás aquí estudiando, quizá. Yo no pienso quedarme aquí.
-Bueno, hora de irse, ¿No?-Dice Eric para romper el silencio. Todos cogemos nuestras mochilas y vamos andando al colegio.
Molly sigue sin soltar mi mano y me sonríe de vez en cuando, pero esta pensativa.
Cuando entramos en el colegio, el director nos llama a las dos a su despacho. Paula nos abraza y se despide. Eric me sonríe y se marcha. Nos miramos preocupadas y entramos. Dentro esta el profesor de ingles y el director discutiendo sobre algo. Se callan cuando entramos y nos mandan sentar.
-Mirar vuestras notas.-Separamos nuestras manos y cogemos el folio que nos dan.
-¿UN SEIS EN INGLES?-Chilla Molly. Rápidamente, busco mi nota.
-¿UN SEIS Y MEDIO EN INGLES?-Grito mientras me levanto. Yo y Molly sabíamos perfectamente ingles, incluso el padre de Molly nos ayudaba de vez en cuando, ya que era inglés. Empiezo a hablar ingles, una presentación breve y una descripción de mi casa, con cuidado de que no se me escape ningún insulto. Le doy el turno a Molly para seguir con el texto y ella empieza a hablar sobre la ciudad y sus amigos.
-Os pondría un diez ahora mismo, pero como no puedo, hemos pensado algo.
-¿El que?-Decimos las dos.
-Iréis a Londres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario